La resonancia nuclear magnética (RNM) permite
visualizar las estructuras internas del cuerpo con mejor detalle y con más
seguridad que TAC. Se basa en las diferencias de contraste que producen los
espacios vecinos a los núcleos atómicos ante campos magnéticos muy intensos
(hasta 50000 veces mayores que el campo magnético terrestre).
Además de ésto, la resonancia magnética permite el análisis químico de muestras
y otras aplicaciones aún en investigación.
Las imágenes construidas por RNM a partir de la orientación de los núcleos
atómicos ofrecen información anatómica similar a la Tomografía axial computada
(TAC) y además permiten distinguir de un modo más fino entre tejidos sano y
enfermo. Para obtener una imagen por RNM se necesitan minutos, en contraposición
con segundos que lleva el TAC. A pesar de esta aparente desventaja, a
continuación se verá que las ventajas son mucho mayores que mediante el uso de
TAC.

Ventajas de la Resonancia Nuclear Magnética
Permite obtener imágenes transversales y longitudinales del cuerpo humano. Con
el TAC se pueden producir estrías que dificultan la interpretación cuando hay
una imagen muy densa (como la cresta occipital), mientras que con la RNM no se
producen estas estrías porque la computadora promedia los datos.
La imagen es similar a la del TAC, pero tiene más calidad en su detalle.
Obtiene cortes en forma directa en cualquier dirección, mientras que en el TAC
se obtienen, pero por reconstrucción de la computadora.
Tiene mayor precisión que el TAC a pesar de que el poder de resolución espacial
es muy inferior al del TAC: 1.5-2 mm en la RNM, frente a 1mm del TAC. Pero la
RNM nos da la composición del organismo y la ubicación de los átomos esto es muy
indicado en tejidos blandos o tumores.
Permite observar los vasos sanguíneos sin necesidad de usar métodos de
contraste, lo cual es importante a nivel del cuello y en paciente sensibles a
los contrastes.
No utiliza radiaciones ionizantes, mientras que el TAC se basa en los rayos X.
No obstante, se desconocen los efectos a largo plazo sobre el organismo que
pudieran provocar los campos magnéticos tan intensos.