La gasometría arterial es una de las técnicas más frecuentes realizadas a pacientes en estado crítico.
Esta se realiza mediante un gasómetro automatizado, este equipo es capaz de medir los gases diluidos en la sangre arterial, esta se realiza a partir de micro muestras el equipo luego de una auto-calibración, y tomando en cuenta valores preconocidos ( valores preparados con muestras exactas de diferentes gases , para servir de control), y mediante diferentes técnicas ( filtración, de membrana, etc.). mide y/o calcula los valores de gasometría de la muestra, para ello debemos asegurar el origen de la muestra, la sangre arterial suele tener normalmente un color más vivo y flujo pulsátil, mientras que la sangre venosa es más oscura y tiene menor presión de salida. El análisis de la muestra arterial ofrece menos variaciones que una muestra venosa, solamente la muestra arterial nos garantiza un valor fiable de la PO2, la muestra venosa nos puede servir en caso de determinar valores gasométricos como el pH, PCO2 y Bicarbonato.
Si valorásemos una gasometría
venosa, tendríamos en cuenta que los valores venosos varían de la siguiente
forma:
El pH es menor en 0.03-0.15 unidades.
La PCO2 es mayor en 5-7 mm Hg.
El Bicarbonato es mayor en 1-3 m Eq.
La medición se efectuará en el menor tiempo posible, el metabolismo leucocitario
produce rápidamente consumo de O2 y aumento del CO2 de la muestra. En caso de no
poder medirse la muestra en menos de 10 minutos, se mantendrá en frío (3-4º C)
no más de una hora.
Parámetros que alteran una gasometría
El nivel arterial de O2, CO2, PaO2
y PaCO2 se determina por el modo con que el pulmón trata el aire inspirado y la
sangre venosa mezclada. Esto es determinado por los factores intra-pulmonares,
mientras que factores extra-pulmonares pueden modificar la PaO2 y PaCO2 de forma
considerable y clínicamente importante, debido a su efecto sobre la composición
de la sangre venosa mezclada.
A) Factores intra-pulmonares:
La FiO2.
La ventilación alveolar.
La limitación de la difusión.
Shunt.
Desigualdad de la ventilación-perfusión.
Los dos primeros pueden ser manipulados clínicamente, y en los enfermos críticos
tienen mayor importancia los dos últimos: el shunt y la desigualdad de la
ventilación-perfusión. El shunt son unidades pulmonares perfundidas, pero no
ventiladas, es el mayor trastorno de la ventilación-perfusión, pero se
diferencian en la gran diferencia de comportamiento en los cambios. Así la FiO2
no produce casi ningún cambio en la PaO2 en casos de shunt, pero sí que aparecen
en la desigualdad ventilación-perfusión.
B) Factores extra-pulmonares:
Gasto cardíaco.
Absorción de O2.
Concentración de hemoglobina.
Equilibrio ácido-base.
Temperatura del cuerpo.
Localización de la curva de disociación del oxígeno-hemoglobina, generalmente
definida por P50 (presión a la saturación del 50%).
De todos ellos los más importantes son el gasto cardíaco (GC) y la absorción de
oxígeno.
El gasto cardíaco: los indicios de cambios en el GC son la tensión arterial,
frecuencia cardiaca, presión venosa central, temperatura de la piel y sobre
todo, la producción de orina. Esta última se puede considerar como un índice de
la perfusión de los órganos periféricos y del aporte de oxígeno.
Si desciende el GC cae la diuresis, salvo si se han administrado diuréticos.
Absorción de O2: Si aumenta la temperatura del paciente o lucha con el
respirador, puede verse incrementada la absorción de O2.