El espectrofotómetro es el sucesor natural del colorímetro.
Basándose en la misma, la de medir el color de las diferentes sustancias, mediante métodos de sensores ópticos, se puede saber que tipos de sustancia tiene una muestra.
Existen varios tipos de espectrofotómetros, siendo los más comunes en los laboratorios de análisis clínicos los siguientes tipos:
los de llama
los ópticos
En los dos tipos la técnica es la misma se debe medir la longitud de onda que presenta la muestra; no obstante en el de llama, una ligera parte de la muestra es quemada en conjunto con una sustancia conocida que actúa como comburente, esa llama es "vista" por un sensor óptico este sabiendo la sustancia base y tomándola como calibración llega a la medición del valor de la longitud de onda de la otra sustancia.
Sin embargo en el espectrofotómetro óptico el sistema de detección es casi el mismo, pero varía la forma de obtener la medición se le hace pasar una luz de longitud y espectro conocido y se toma en cuenta como base para efectuar la medición el espectro que ha pasado a través de la muestra a medir ( esta es la base del capnografo).
Se usan básicamente para buscar metales pesados e iones específicos, buscando medir la absorción a nivel celular de dichas sustancias ( Ej. Litio, plomo, Etc.).