La electrocirugía consiste en el uso de corriente alterna eléctrica de radiofrecuencia
con el fin de incrementar la temperatura celular, vaporizar o coagular y para incidir o extirpar tejidos.
El concepto básico en electrocirugía consiste en la transferencia de electrones
a través del tejido, no así en la electro cauterización o
endotermia., que no son sinónimos.
El uso del calor térmico para el tratamiento de ulceras y tumores mamarios se remonta
a 3000a AC con los antiguos egipcios. El efecto de la energía eléctrica sobre los
tejidos fue investigada a mediados del siglo XVIII por Benjamín Franklin y John
Wesley en forma de transferencia pasiva del calor (corriente continua) que producía coagulación y disecación del tejido ( cauterización.),pero fue
a finales del siglo XIX que D'Arsonval, fisiólogo Francés, experimentó el efecto
sobre los tejidos de la corriente alterna con descargas de alto voltaje en forma
de chispas con capacidad para destruir superficialmente el tejido, proceso denominado ,
fulguración. En 1907 Riviere discípulo de D'Arsonval demostró que si se aplicaba
corriente alterna de alta frecuencia directamente al tejido sin producir chispas,
tenia lugar otro proceso electro quirúrgico llamado coagulación blanca
Tan solo hasta 1909 fue posible la aplicación de corriente bipolar terapéutica a
los tejidos por Doyen, y un año mas tarde Beer, empleo un electrodo para fulgurar
tumores vesicales bajo visión cistoscópica, convirtiéndose en la primera intervención
de electrocirugía dirigida por vía endoscópica.
Recordemos los siguientes conceptos de electro física : la velocidad de corriente se
mide en amperios, el voltio es la unidad que impulsa el flujo, la resistencia al
tejido se mide en ohms, el trabajo producido se mide en vatios, por lo tanto una
corriente de un amperio es producida por un voltio aplicado a través de una resistencia de
un ohms. La dificultad para impulsar electrones a través de los tejidos es la resistencia
o impedancia que se cuantifica en ohms.
Una elevada impedancia de los tejidos al flujo de electrones, genera calor, que
pudiera evaporar (hervir) o calentar (coagular) el tejido. La cantidad de trabajo producido
por la corriente se mide en vatios y es equivalente a los voltios multiplicados por
los amperes.
En la electrocirugía moderna, la energía eléctrica se convierte en los tejidos en
energía térmica. Las células contienen tanto cationes, (carga+) como los iones de
sodio y potasio (carga-) y cuando se aplica ellas una corriente alterna de radiofrecuencia
de 500 Khz. a 3.0 Mhz) estos cationes y aniones oscilan rápidamente en el interior
del citoplasma y elevan la temperatura en el interior celular. Si la temperatura
alcanza 70 a 80oC, se produce desnaturalización proteica (coagulación blanca), si
alcanza 90oC la célula se deshidrata conservando su arquitectura (desecación). Si la temperatura
alcanza 100oC, produce ebullición celular con vaporización explosiva de la célula
y si la temperatura alcanza 200oC ocurre el proceso de carbonización.
La frecuencia
con que la corriente cambia de dirección (oscilación) se cuantifica en Hertzios.
La corriente normal de una casa es 50/60 Hertz, los nervios y músculos reaccionan a frecuencias abajo de 10.000 Hertz y la electrocirugía utiliza frecuencias de 500.000
a 4.000.000 Hertz y tales frecuencias elevadas no estimulan la actividad muscular
pero son capaces de cortar y coagular tejidos blandos. estas frecuencias están dentro
del limite de la radiofrecuencia AM por lo tanto se llama cirugía de radiofrecuencia o electrocirugía
Las diferentes formas de onda eléctrica producirán diversos efectos en los tejidos.,
así como el tiempo de exposición y forma del electrodo, por ejemplo:
se obtiene el corte con una corriente continua unipolar de bajo voltaje, empleando
un electrodo puntiforme, que a medida que avanza va trazando una incisión con mínima
lesión del tejido adyacente.
Se obtiene la corriente de coagulación, cuando impulsos de corriente rápidamente
creciente se interrumpen durante intervalos en los que no se emiten , por lo tanto
son entonces ondas de bajo corriente y alto voltaje, que requiere de un electrodo
de superficie grande.
La Fulguración se logra empleando una corriente discontinua o modulada de alto
voltaje con una onda de ciclo activo muy corto. La naturaleza rápida y
superficial de este tipo de coagulación incrementa la impedancia tisular, e
impide que la corriente siga calentando capas superficiales mas profundas..
En electrocirugía, para el paso de los electrones se precisa la formación de un
circuito que electrodos, paciente, generador electro-quirúrgico (
electro bisturí) y cables de conexión.
Hay dos tipos de sistemas monopolar y bipolar.
En el sistema monopolar, los electrones fluyen solo cuando se cierra el circuito.
El flujo de corriente va del electrodo al tejido blanco, de donde se disemina por
el cuerpo hacia la placa de reingreso adosada a una superficie cutánea amplia de
las nalgas o la pierna. El pequeño electrodo activo concentra la corriente en el punto deseado,
elevando la temperatura intracelular mientras que el electrodo grande de dispersión
se comporta como polo opuesto "captando" el mismo numero de electrones pero de forma
difusa, impidiendo con ello la producción del efecto térmico. Como la corriente fluye
a través del cuerpo con este sistema unipolar, se puede presentar lesiones eléctricas
no intencionadas por fracaso en el electrodo activo, en su aislamiento, o derivación de la corriente eléctrica..
En el sistema bipolar, no ocurren esos problemas, es mas seguro ,porque no se
involucra el uso de una placa de retorno y solo se incluye una pequeña cantidad
de tejido en el circuito. El electrodo de retorno es adyacente al activo y la
corriente fluye exclusivamente entre ellos. Con el perfeccionamiento del
electrodo de aguja bipolar, hoy es posible utilizar este sistema para la cirugía
endoscópica para cortar y coagular tejidos.