La espectroscopía infrarroja es la medición de la energía absorbida de una estrecha banda de longitud de onda de luz infrarroja al hacerla pasar a través de una muestra de gas. La radiación infrarroja sólo puede ser absorbida por moléculas que sean poliatómicas o asimétricas, por lo tanto, moléculas no polares como las de helio, argón e hidrógeno, y moléculas simétricas como el nitrógeno y el oxígeno no absorben la radiación infrarroja. En cambio, el CO2, el N2O, el vapor de agua y los anestésicos volátiles si absorben la radiación infrarroja cuando sus átomos rotan o vibran asimétricamente y lo hacen de una manera característica y única.
Cuando se utiliza la
capnografía, primero debe analizarse la morfología del capnograma, para
posteriormente, basándose en la forma de la curva y en las condiciones clínicas
de cada paciente, determinar si lo adecuado de la ventilación puede ser
apropiadamente monitorizado por la presión parcial del bióxido de carbono al
final de la expiración (CO2ET). Un capnograma es una representación
gráfica generada por la exposición continua de la concentración de CO2
en las vías aéreas del paciente en función del tiempo.